El pulpo

18/03/2020
Natalie H.

El pulpo es una de la especies marinas que siempre hace mucha ilusión ver durante un buceo. Es curioso que cuando viajas a lugares donde los fondos marinos son recubiertos de arrecifes de coral, esta especie es casi imposible de ver. Los turistas que vienen a bucear a nuestra costas les encanta ver pulpos, una especie que nosotros no le damos mucha importancia, supongo que por la facilidad para encontrar varios en un buceo. 

¡Pero vamos a saber alguna cosa más de los pulpos! 

La vida de un pulpo es corta, puede vivir entre 6 y 18 meses y está limitada por su reproducción: los machos solo pueden vivir unos pocos meses después del apareamiento y las hembras mueren poco después de que eclosionan sus huevos.

Los machos adultos buscan hembras, y una vez encontrada una, peleará con otros individuos para poderla fecundar. La hembra se esconderá en un agujero o grieta, colocándose piedras delante para utilizar como protección. Durante 2 meses la hembra no saldrá de su guarida y protegerá los huevos que ha depositado en el techo de su casa. Es posible que la hembra, al no comer durante este período, acabe muriendo al nacer la nueva descendencia. Este momento es en la primavera. El mejor momento para su observación es de marzo a junio. 

Algunos ejemplares pueden llegar a pesar hasta los 10kg y medir hasta 1 metro, aunque los que podremos observar no son tan grandes. 

Sus enemigos son las morenas, congrios y dentones. Es normal ver a machos con alguna de sus 8 patas cortada o ¡incluso todas! por ataques de sus depredadores. 
La glándula rectal de estos moluscos se ha transformado en una glándula de tinta, que produce una secreción que se almacena en un saco que se encuentra debajo de la glándula digestiva. El saco está lo suficientemente cerca del sifón como para que el pulpo expulse la tinta con un chorro de agua.  La tinta de un pulpo no es venenosa y simplemente la usa para desorientar a sus atacantes y poder huir. 

Los pulpos bentónicos (que vive en el fondo del mar) generalmente se mueven entre las rocas; localizan las presas tanteando entre las grietas o gracias a su magnífica visión y pueden atacar lanzándose impulsados por un chorro de agua emitido por su sifón sobre una presa y tirar de la ella hacia la boca con sus brazos sujetándola con las ventosas. Las presas pequeñas pueden quedar completamente atrapadas por la estructura palmeada que tienen entre los brazos. Generalmente inyectan a crustáceos como los cangrejos con una saliva paralizante y luego los descuartizan con su boca, que recibe el nombre de pico, por su parecido con el pico de un loro.